Sin fichas.
Sin cuentas.
Chipless Pot lleva el bote, los stacks y las cuentas de tu mesa de poker. Las cartas siguen siendo las de siempre; lo que desaparece son las fichas y la libreta donde alguien apunta quién debe qué.
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Ir a mis partidasUn administrador de fichas, no un poker online
La partida ocurre en tu casa: cartas reales, gente sentada a la mesa, alguien repartiendo. Chipless Pot sólo se encarga de la parte aburrida — contar. Nadie mira el celular para jugar; lo mira para poner una apuesta y volver a la conversación.
Hace una sola cosa y la hace entera: Texas Hold'em con bote común. Ciegas, antes, botes laterales cuando alguien va all-in, showdown y la liquidación al final. No hay modos ni menús que elegir: se abre, se reparte y se juega.
La pantalla no se apaga mientras juegas, tu turno te avisa con una vibración aunque estés en la conversación, y al cerrar la noche las cuentas salen listas para WhatsApp, con el mínimo de transferencias posible.
- Nadie carga fichas a una casa o a un bar.
- El que administra las fichas acaba de cajero toda la noche.
- Y al final, media hora de cuentas y ocho transferencias cruzadas.
Cómo funciona
Cuatro pasos. Ninguno incluye buscar fichas en un cajón.
Crea la mesa
Pon un nombre, elige las ciegas y el buy-in. Toma diez segundos.
Dicta el código
Seis dígitos en voz alta. Cada quien los escribe y ya está dentro.
Reparte y juega
Cada celular lleva su propio stack y sólo se ilumina cuando le toca.
Cierra la noche
La app dice quién le paga a quién, con el mínimo de transferencias.
Al final nadie hace cuentas
Cuatro personas con saldo pueden deberse hasta seis pagos cruzados entre ellas. Chipless Pot siempre encuentra el mínimo — aquí, tres — porque cada pago deja al menos a alguien en cero.
- Ana+$320
- Diego+$150
- Beto−$250
- Caro−$220
- Beto le paga a Ana$250
- Caro le paga a Ana$70
- Caro le paga a Diego$150
Nadie tiene que calcular nada — y nadie tiene que fiarse de la aritmética de otro, porque cada quien lo ve en su propio celular.
La cuenta de la app
también sale en cero
No es una versión de prueba ni un plan con la mitad de las cosas apagadas. Y no es generosidad: no pedimos correo ni contraseña, así que no hay nada tuyo que guardar; una noche entera de poker pesa menos que una foto; y no hay datos que vender porque no los recogemos.
- Jugadores en la mesaLos que quepan
- PartidasLas que quieras
- Historial de tus nochesIncluido
- AnunciosNinguno
Para siempre.
Lo que no hace
- No reparte cartas. Son físicas y nunca entran a la app — por eso tampoco hay nada que espiar. Quién ganó lo dice la mesa, como siempre.
- No mueve dinero. Te dice quién le debe cuánto a quién; el pago lo hacen ustedes como siempre.
- No sirve para jugar a distancia. Está pensado para gente sentada en la misma mesa.
La próxima partida, sin fichas
Crea la mesa y dicta seis dígitos. En quince segundos están jugando.
Crear una mesa